¿Por qué soy débil? Ser imagen de Cristo es difícil [Motivacional]

Uncategorized 2017-06-07 197

¿Por qué soy débil? Ser imagen de Cristo es difícil.

Algunos solemos pensar que si oramos mucho, asistimos a la iglesia todo el tiempo y servimos a Dios, estamos exentos de caer en pecado. No hay nada más errado que pensar de esta manera.

Nuestro ser está compuesto de tres esencias diferentes que se complementan a la perfección: el cuerpo, la mente y el alma. Cada una de ellas con potencias y también, talones de Aquiles.

La carne: debilidad en las pasiones.

Nuestra naturaleza es única, diferenciada en muchos aspectos de cualquier otro ser viviente. Aun así, somos creaturas. Si Dios nos quisiese como los ángeles, así nos habría creado; pero nos dio un cuerpo vivo, complejo y difícil de manejar. Somos débiles y fallamos con nuestro cuerpo por dar rienda suelta a nuestros sentidos.

La mente: inestabilidad emocional.

Nuestra mente también tiene debilidades, relacionadas con el aspecto de los sentimientos. A veces, las heridas del pasado nos hacen volvernos duros de corazón o insensatos al tomar decisiones.

El alma: herida por nuestros fracasos.

De los tres anteriores, el alma se lleva la peor parte. Todo lo que hacemos, repercute en nuestra salud espiritual. Si actuamos recta y justamente, nuestra alma obtendrá los beneficios de estas acciones. Pero si nos dejarmos llevar por las sensaciones corporales y las emociones, podemos dañarla seriamente.

Por otro lado, esta parte de nosotros también tiene debilidades. Los sentidos espirituales pueden ser fácilmente engañados por las insidias del enemigo, a través de cosas extraordinarias que nos hacen encerrarnos en nosotros mismos y volvernos egoístas.

Ser imagen de Cristo a pesar de mis debilidades.

Aunque tenemos esos puntos delicados en los que, si nos dejamos dar un puntapié, nos caemos por un barranco, también tenemos muchas cosas buenas. Las virtudes y fortalezas que posees solo salen a flote cuando actúas de forma sincera y humilde. Con la gracia de Dios puedes encontrar lo bueno que hay en ti y sacarlo a relucir para hacer tu vida más rica en bendiciones.

El mundo necesita más personas que lleven alegría, en vez de personas que implanten doctrinas y reglas. Esto es ser imagen de Cristo. Ser como era él en la tierra. Puro, humilde, sensato y manso. También juega un papel fundamental las acciones, ya que no es suficiente ser como Cristo, sino actuar como él lo hacía, con piedad y misericordia con tu prójimo.

Olvídate de tus caídas. Deja de autoflagelarte por tus debilidades y comienza a caminar de la mano del maestro, que te enseñará a ser bueno como él.

Comentarios